Durante su reciente aparición en el podcast Tetragrammaton, del famoso productor musical Rick Rubin, Jonah Hill se explaya acerca de su arte, de un modo de vida alejado en gran medida del Internet, de las complejidades de “la cultura de la cancelación” y de su amor por el cine. Sí, nos referimos al mismo tipo acusado por su exnovia de abuso emocional, del hombre señalado por haber forzado a una actriz menor de edad a besarle, del individuo que ha sido criticado por usar su fascinación por la terapia como arma para potenciar su misoginia y del cineasta que acaba de hacer una película, básicamente, sobre él mismo. Con un ejercicio completamente narcisista, desconsiderado, pseudointelectual, cínico y grotesco (artísticamente hablando), el alguna vez querido actor y ahora convertido en director decide mostrarse como una víctima, respaldado por una plataforma gigantesca como Apple y escudado por varias figuras del medio. Outcome (2026), que aspira a ser algo parecido a Somewhere (2010), es, sin duda, una horrible película, si es que se le puede considerar tal.
La premisa es sencilla y ofensiva: Reef Hawk (Keanu Reeves), una superestrella del cine, es amenazada anónimamente con la próxima filtración de un video íntimo suyo si no paga una enorme cantidad de dinero. Así, Ira (Hill), su inescrupuloso abogado, le manda a investigar quién podría estar detrás de la extorsión visitando y pidiendo perdón a quienes les ha hecho daño en el pasado. Con su documental Stutz (2022), Hill se abría ante el mundo mostrando sus poco convencionales terapias con el célebre psiquiatra Phil Stutz. Aunque se olía un tufo a charlatanería de autoayuda, había algo atractivo en este acercamiento directo a la terapia como herramienta para lidiar con el trauma y la ansiedad. Por supuesto, las acusaciones en contra de Hill que vinieron a continuación deslegitiman por completo la obra y dejan en ridículo todo lo que representa Hill. Que una toma de su nueva película ponga en primer plano una calcomonía pegada en un auto que dice “Pita si tú separas la obra del artista” es un terrible gusto y un cinismo lamentable.

Outcome puede leerse como una carta de amor de Hill a sí mismo. Este, cobardamente, se vale de Reeves, uno de los actores más queridos del mundo en verdad, para crear una especie de avatar con el que pretende hacer una declaración moral y asumir una lastimosa postura victimista que nadie le cree ni por un segundo. Por si fuera poco, la historia se sitúa en un universo muy similar al de la serie El Estudio (2015), también de Apple, con una supuesta sátira afilada sobre la industria del entretenimiento. Esta, en realidad, no tiene nada de profunda o astuta, y solamente proyecta las inseguridades de Hill y una visión muy limitada por su propio privilegio. Ni siquiera la presencia de Drew Barrymore y Cameron Diaz —dos actrices que han estado alejadas del ojo público por muchos años—, o del mismísimo Martin Scorsese —quizá el único que se salva en su papel de un acabado buscador de talentos juveniles— puede evitar que el proyecto sea un completo desastre. El ejercicio, además, está lejos de sentirse como una película; aparte de una fotografía muy plana de parte de Benoît Debie —frecuente colaborador de Gaspar Noé—, todo el dispositivo se asemeja más al de un episodio de una serie.

Y como si no pudiera ser más ofensiva, Outcome rescata a sujetos como Kanye West o Kevin Spacey —cuyos retratos aparecen en la oficina del abogado— en un pobre intento no exactamente de redimir su imagen, pero tratando de desvirtuar la causa de justicia enarbolada por las verdaderas víctimas. Y todavía ni siquiera hemos hablado del papel que el propio Hill tiene en la película. Como Ira, deja un sabor de boca aún más asqueroso; su personaje es irritante y desagradable desde el primer segundo en que aparece. Aunado a ello, Hill parece regodearse dentro de él denostando todo lo que, obviamente, se considere “woke“. La comedia, por último, es de un nivel tan pobre y tan rancio que cualquier comediante abiertamente conservador parecería Stephen Colbert a su lado. Outcome es un intento desesperado de Hill por no verse desesperado. Con este trabajo, Hill asegura que no le importa lo que se diga de él en Internet, pero el hecho de haber filmado una película solo para dejarlo en claro dice todo lo contrario.
Outcome está disponible en Apple TV.









