Los imposibles estándares femeninos de belleza que impulsan influencers y corporaciones en redes sociales son una temática que le ha venido como anillo al dedo al body horror, cuyo resurgimiento se ha visto en cantidad y, a veces, en calidad en los últimos tiempos. La Sustancia (The Substance, 2024), por supuesto, permanece como el título
Jane Schoenbrun siempre ha tenido una fijación por nuestra relación con lo que vemos en las pantallas. Tanto en We’re All Going to the World’s Fair (2021) como en Vi el Brillo del Televisor (I Saw the TV Glow, 2024), la cineasta encontró en la televisión analógica no solo un receptáculo de nuestras obsesiones, sino
No sería justo culpar a un par de buenos actores como Wagner Moura y Greta Lee de una basura como La Última Casa (The Last House, 2026), película estrictamente algorítmica de Netflix diseñada para ser reproducida mientras el espectador hace otra cosa, ya sea ver su teléfono, doblar la ropa o, ¿por qué no hasta
Evil Dead resurgió una vez más hace unos años con Evil Dead: El Despertar (Evil Dead Rise, 2023), que recuperó ese humor distintivo de la saga —ausente en gran medida en el remake/reboot de Fede Álvarez— y lo mezcló con un brutal relato de maternidad. El buen recibimiento de la película mantuvo viva la franquicia
La ansiedad materna es una temática que ha sido ampliamente explorada recientemente en el cine. Desde la casi surrealista Canina (Nightbitch, 2024) hasta la opresiva Si Pudiera, te Patearía (If I Had Legs, I’d Kick You, 2025), diversas directoras han representado cómo las expectativas que la sociedad tiene de una madre la obligan a balancearse
“No te echarás con varón como con mujer; es abominación”, dice el libro del Levítico en el Antiguo Testamento. A partir de este versículo, el cineasta australiano Adrian Chiarella concibe su ópera prima Leviticus: Ritual de Sangre (Leviticus, 2026), una película que manifiesta el terror de vivir con miedo para alguien que se identifica como
Desde hace semanas, en redes sociales circulan publicaciones y opiniones que aseguran que acabamos de entrar a una nueva era del terror gracias a la llegada de una camada de youtubers al cine. Por más que la máxima suene contundente, sí que tiene algo de razón. Los hermanos Philippou llevan dos de dos, mientras que
En No Dejes a los Niños Solos (2025), la ansiedad no es solo palpable para Catalina (Ana Serradilla), una madre que, como el título lo indica, debe dejar a sus hijos (Juan Pablo Velasco y Ricardo Galina) desatendidos en casa mientras sale a una reunión importante, sino también para el mismo espectador, que se enfrenta
“No es un romance, es una historia de amor”, le dice Nikki (Inde Navarrette) a su mejor amigo “Bear” (Michael Johnston) —único habitante de la friendzone en el planeta Nikki— cuando hablan del libro que pretende escribir. La aclaración no solo está dirigida al chico, sino también al espectador. Obsesión (Obsession, 2025), efectivamente, no tiene
Hay algo indudablemente inquietante en Undertone: Frecuencia Maldita (Undertone, 2025). Por supuesto que contextualizar canciones infantiles en películas de terror no es nada nuevo, ni tampoco exponer lo tétrico que pueden llegar a sonar cuando las reproducimos en reversa; sin embargo, el director y guionista Ian Tuason encontró la manera de revalorizar el concepto, al