Blumhouse, no conforme con sus películas de terror genéricas en inglés, ahora se fija en México para presentar su primer proyecto en español: No Me Sigas (2025). Y el resultado es justamente lo que cualquiera hubiera esperado: todos los clichés habidos y por haber del género reunidos en la historia más básica y derivativa posible. Pretendiendo hacer un comentario sobre la presión que las redes sociales causan, principalmente, en la Gen Z, Ximena García Lecuona y Eduardo Lecuona recurren a las convenciones más trilladas del cine de terror y a una exploración extremadamente superficial de la temática. Con una propuesta anticuada, deficiencias técnicas y un guion que no se sostiene por ningún lado, la cinta representa otro esfuerzo fallido más —al menos en lo cinematográfico— del estudio.
La historia emerge como una fusión de los conceptos de Señora Influencer (2023) y de Actividad Paranormal (Paranormal Activity, 2007) que despliega constantemente una dinámica similar a la de Searching (2018) —buena parte de la acción transcurre en pantallas de cámaras, celulares o computadoras—. Los Lecuona plantean el deseo de una jovencita de convertirse en una influencer de lo paranormal como un verdadero relato de terror que, por supuesto, apela a lo que cualquiera está dispuesto a hacer con tal de conseguir un like. La premisa, explotada ya hasta el cansancio en todos los géneros, por si fuera poco, echa mano de las convenciones que ya todos conocemos: siluetas que se asoman en capturas cuando los personajes prestan atención; manchas en la pared que aluden a la oscuridad latente; la música siniestra que anticipa jump scares… La falta de imaginación se percibe de principio a fin.

Más adelante, los Lecuona intentan darle un giro al relato con más lugares comunes; en el segundo acto, la trama se interna en una sobreexplicación que alude al ocultismo para tratar de impactar al espectador. Aunado a ello, esta parte recuerda a una variedad de películas que lo hicieron mejor en mayor o menor medida, como La Abuela (2022) Haz que Regrese (Bring Her Back, 2025), El Llanto (2024) y Good Boy: Confía en su Instinto (Good Boy, 2025). Lo predecible de los sucesos y lo plano de la ejecución hacen que No me Sigas no tenga ningún factor de sorpresa. Que la protagonista busque en Google “cómo saber si hay un fantasma en mi casa” y luego “locura o fantasmas” habla de un guion que bien pudo haber sido para la serie Lo que la Gente Cuenta (2005-2022).

No Me Sigas, básicamente, solo tiene a tres actores, pero ninguno convence con sus interpretaciones, sin mencionar que el guion se esfuerza demasiado en que sepamos que pertenecen a la Gen Z con sus líneas obvias y lenguaje centennial forzado. Si bien hay una intención de transmitir ese sentimiento de lo que significa navegar en el terrorífico océano de las redes sociales y tener que construir una personalidad que se adapte a los estándares y al consumo de los usuarios, la crítica social no puede ser más superficial y sosa. La sutileza se les escapa a los Lecuona por completo, pero tampoco consiguen proyectar la excentricidad de Enferma de Mí (Syk Pike, 2022) o la gracia de Señora Influencer. El único terror real que transmite la cinta es el de que genera a un centennial tener que entrar a Facebook para hablar con alguien.









