Crítica – Tron: Ares; música y visuales alucinantes son opacados por una trillada historia sobre la IA

critica tron ares0

A estas alturas, uno sigue preguntándose por qué Jared Leto continúa siendo lidérando blockbusters de alto perfil. Y no solamente por las recientes acusaciones de acoso en su contra, sino porque, simplemente, el actor ha demostrado no tener ya el carisma y la habilidad para echarse al hombro películas deficientes que desesperadamente necesitan de un buen actor para ser rescatadas. Tal es el caso de Tron: Ares (2025), tercera parte de una franquicia casi muerta que desde antaño ha tenido problemas para encontrar a su público. Cualquiera diría que el papel de una IA emocionalmente inerte le quedaría como anillo al dedo a Leto, y sí, pero se necesita más que ironía para sacar adelante un proyecto que, aun así, presume valores destacados que poco o nada tienen que ver con la historia o los personajes de carne y hueso.

La secuela, a diferencia de sus antecesoras, transcurre, principalmente, en el mundo real, lo que puede resultar decepcionante para los dos o tres fans de la saga. La decisión tiene distintos resultados. Por un lado, esta combinación de los seres y vehículos digitales desenvolviéndose en la realidad nos regala varias secuencias de acción realmente bien logradas. Una persecución en moto, en la que esas famosas estelas que dejan en el camino se vuelven las protagonistas, mantiene al espectador al filo del asiento. En el tercer acto, cuando una gran nave se aproxima a la ciudad para librar la batalla final, las vistas con detalles en rojo neón resultan un deleite visual. Una persecución más en la red, igualmente, cumple en términos de acción. El equipo de VFX puede sentirse aliviado con el trabajo desplegado en esta ocasión —pocos todavía recuerdan el horrible rejuvenecimiento digital de Jeff Bridges en Tron: El Legado (Tron: Legacy, 2010)—.

critica tron ares
Imagen: Walt Disney Pictures, Sean Bailey Productions

Pero la verdadera estrella de la película es Nine Inch Nails, que toma la batuta entregada por Daft Punk para construir un paisaje sonoro que no solo hace vibrar en todo momento, sino que también se convierte en un personaje más. Trent Reznor y Atticus Ross, de hecho, recibieron un crédito de productores ejecutivos, confirmando una contribución que va más allá de la música. “As Alive As You Need Me To Be”, el sencillo del disco del grupo que sirve como banda sonora original, emerge como una de las canciones del año, y de esta se desprende un leitmotiv que acompaña las secuencias clave. Reznor y Ross entregan una fascinante mezcla de techno y rock industrial que electrifica los visuales que acompañan —algunos temas incluso recuerdan a los de Red Social (The Social Network, 2010), la primera partitura para cine completa de Reznor y Ross—. Y no todo es intensidad, pues también hay varios instantes de calma que el dúo resuelve muy bien, apelando al material lanzado en los discos Ghosts.

Desafortunadamente, la narrativa nunca se muestra a la altura. El guion de Jesse Wigutow no está lejos de ser un desastre. Primero, habría que señalar lo vacío de sus personajes, que solamente aparecen para vomitar exposición y detallar lo que van a hacer a continuación. Luego están los enormes hoyos en la trama, tan evidentes que terminan por distraer. Y, por si fuera poco, el comentario sobre la llegada de la IA a nuestras vidas no puede ser más burdo y hasta problemático. Además de la dudosa representación de una CEO de una gran compañía tecnológica que quiere hacer el bien, y que lo quiera intentar a través de la IA, llega un momento en el que artistas y profesionales luchan para sobrevivir en un medio en riesgo por la presencia de la inteligencia artificial y su homogeneizador alcance.

critica tron ares
Imagen: Walt Disney Pictures, Sean Bailey Productions

Tron: Ares es el enésimo intento de Disney en los últimos años de aplicar a la nostalgia —incluso hay una secuencia con el estilo de animación de los 80—. He aquí otro de esos remakes/reboots disfrazados de secuelas que los grandes estudios han estado haciendo recientemente. Con bobas ideas alrededor de la singularidad —que ocurre de un momento a otro— y nuestra convivencia con la IA —algo así como una Blade Runner (1982) o Terminator 2: El Juicio Final (Terminator 2: Judgment Day, 1991) para dummies— y una dirección raquítica de parte de Joachim Rønning —que se ha convertido en uno de los directores por encargo de confianza de Disney— en cuanto a manejar actores —Greta Lee está en piloto automático, mientras que Evan Peters se ve obligado a interpretar a un villano unidimensional—, y un innecesario alivio cómico, la cinta lastima bastante el trabajo musical y el realizado por los encargados del CGI. Difícil involucrarse en un universo tan llamativo pero hueco al mismo tiempo.

Leave a Reply

My New Stories

critica nuremberg el juicio del siglo
critica solo necesitas matar
critica venganza omar chaparro
critica el agente secreto
critica esta funcionando esto
critica una pregunta ridiculamente facil
critica libralos del mal
critica amelie y los secretos de la lluvia
critica la voz de hind rajab