El año pasado, Tom Cruise meditaba sobre su rol como estrella de acción en Top Gun: Maverick (2022). Quizá los de su tipo estén en peligro de extinción, pero mientras él siga filmando películas, se preocupará siempre por cuidar la reputación de su mote de “el más grande héroe de acción” haciendo lo que mejor
«Cada lugar al que vas pertenece a alguien. A donde vayas debes tener dinero. Todos quieren saber quién eres. Siempre piden tus referencias. Siempre te están preguntando, vigilando. Ahora tienen drones… Satélites espiando desde el espacio exterior. El planeta entero es una maldita prisión». Con esta frase, Misántropo (To Catch a Killer, 2023) se revela
El factor de la repetición de lo semejante quizá no sea aceptado por todos como fuente del sentimiento en cuestión. Según mis observaciones, en ciertas condiciones y en combinación con determinadas circunstancias, despierta sin duda la sensación de lo siniestro/ominoso, que por otra parte nos recuerda la sensación de indefensión de muchos estados oníricos. Sigmund
Ali Abbasi muestra sus inquietudes cuando nos invita a los retorcidos y brutales mundos en el que se desenvuelven sus relatos. Ya sea con la poco convencional relación entre dos troles, en Criaturas Fronterizas (Border, 2018); o entre un hombre y una niña curtidos por la violencia que los rodea, en The Last of Us (2023-),
En una tienda de pinturas, una mujer explica el encargado el color que quiere a través de unos ejemplos en su revista de viaje. El hombre atiende su petición y trabaja en la mezcla. De pronto, gritos en la calle y algunos portazos llaman la atención de los que están dentro, pero el sobresalto solo
Las historias reales han representado una fuente inagotable de ideas para Hollywood. Desde hechos insólitos hasta la vida de personajes icónicos, estos relatos han dramatizado la perseverancia, la maldad y un sinfín de virtudes y vicios humanos. Pero ¿realmente vale la pena llevar a la pantalla grande cualquier cosa? En la última semana nos encontramos
Brandon Cronenberg le ha hecho honor a su apellido en los últimos tiempos. Con Possessor (2020), el hijo del venerado cineasta canadiense nos adentró en un retorcido thriller de espíritu cyberpunk que, si bien tiene varios trazos de la obra de su padre, también cuenta la originalidad suficiente como para denotar el estilo y las
Las catanas se manchan de sangre; las balas hacen todo pedazos; los cuerpos salen volando por el aire; un hombre vestido de negro contesta con monosílabos al mismo tiempo que su vida corre peligro. Apenas vamos abriendo el primer acto de la película y ya estamos ante una de las secuencias más espectaculares de toda
Sola, en su departamento, una mujer mira por las grandes ventanas hacia afuera, específicamente hacia el edificio de enfrente. Inmersas en sus mundanas vidas, las personas que habitan ahí ignoran que están siendo observadas, quizá no con malicia, pero sí con una curiosidad que puede llegar a ser invasiva. Cuando llega al borde de la
Peleas, dimes y diretes, supuestos escupitajos… Involuntaria pero desafortunadamente, la narrativa que se generó alrededor de No te Preocupes, Cariño (Don’t Worry Darling, 2022) lo tenía todo, menos cine. Estas controversias generaron una expectación inusual por el estreno de la nueva película de Olivia Wilde, que de inicio presentaba uno de los repartos más atractivos