“Todo el mundo quiere celebrar que Digger (2026) fue un fracaso de taquilla como si fuera lo mejor que pudo haber pasado. Yo digo que es una película ambiciosa e interesante hecha por gente talentosa. […] Y entonces pienso: “Si castigas películas que toman riesgos, ¿adivina qué nos va a quedar? Un montón de películas
“Jamás conocí a alguien tan vacío y decepcionante”, declara uno de los personajes en Su Propio Infierno (Her Private Hell, 2026). La línea podría utilizarse para describir la nueva película de Nicolas Winding Refn, quien volvió al cine después de aventurarse en la televisión y haber estado técnicamente muerto durante veintitantos minutos tras una seria
A principios de este siglo, el reality show To Catch a Predator (2004-2007) impactó a la audiencia estadounidense. El concepto, ciertamente, era arriesgado: pedófilos eran atrapados en cámara mientras intentaban encontrarse con menores de edad —actores haciéndose pasar por niños o adolescentes—. Chris Hansen, el anfitrión, confrontaba a los criminales, les revelaba que acababan de
Hacer películas sobre la faceta heroica de la policía siempre es una tarea complicada. Aceptémoslo: vivimos en una sociedad —sí, como el meme— en la que esta institución es utilizada por el Estado como una forma de control y represión. Por supuesto que hay policías buenos que hacen su trabajo en favor de la sociedad
El 8 de febrero de 1977, un hombre llamado Tony Kiritsis entró a las oficinas de Meridian Mortgage en Indianápolis y tomó como rehén a uno de los directivos; su demanda: que la empresa le compensara económicamente por haberle cobrado intereses tras haberse retrasado en los pagos y que se disculpara públicamente con él. Lo
“¿A dónde vamos?”, pregunta Veneno (Víctor Prieto) en un momento de la trama en el que parece que ya no hay destino a la vista. Pero dicen por ahí que realmente no importa hacia dónde nos dirigimos, sino con quién. En el Camino (2025) explora esta idea en un contexto tan particular como el de
El Yerno (2026) es la peor película de Luis Estrada que no dirigió Luis Estrada. La aparente sátira sobre el contubernio entre política y crimen organizado en México desplegada aquí no es más que un ejercicio conservador y sumamente derivativo. Gerardo Naranjo entrega un largometraje bastante errático que se regodea en su supuesto colmillo, pero
En los últimos tiempos, el cine comercial mexicano ha enfrentado una crisis de identidad. La influencia, para mal, del cine estadounidense es innegable. Con bastante capital de aquel país siendo inyectado para producir aquí, no resulta extraño que varias fórmulas de allá sean replicadas constantemente. Basta con ver la gran cantidad de comedias genéricas que
Peaky Blinders (2013-2022), a pesar de los cabos que muchas grandes series suelen dejar sueltos, terminó satisfactoriamente para buena parte de sus fans. Por supuesto, en un mundo en el que los estudios simplemente no pueden resistirse a la tentación de seguir explotando franquicias que ya cumplieron su ciclo de vida, resulta poco sorpresivo que
El Agente Secreto (O Agente Secreto, 2025) abre con Armando (Wagner Moura) llegando a una gasolinera en medio de la nada. Un cadáver yace cerca con un cartón encima. El encargado le explica lo que pasó: “Si me voy, pierdo mi trabajo. Si permanezco aquí, me quedo con la carne podrida”, se lamenta con cierta