A principios de este siglo, el reality show To Catch a Predator (2004-2007) impactó a la audiencia estadounidense. El concepto, ciertamente, era arriesgado: pedófilos eran atrapados en cámara mientras intentaban encontrarse con menores de edad —actores haciéndose pasar por niños o adolescentes—. Chris Hansen, el anfitrión, confrontaba a los criminales, les revelaba que acababan de