Crítica – Toy Story 5: la nostalgia vuelve a hacer de las suyas

critica toy story 50

“¿Dónde has estado todos estos años?”, le dice un juguete a Jessie en Toy Story 5 (2026) cuando esta se da cuenta de que ahora los niños prefieren tener la cara pegada a una pantalla que jugar con sus juguetes. De pronto, esto se vuelve un metacomentario, pero quizá no por la razón que esperaba Pixar. El fenómeno de los “niños iPad” efectivamente tiene ya muchos años, por lo que el discurso de alerta no resulta particularmente revelador ni inquietante. Pero el mayor problema de la quinta entrega de la franquicia es que, al final, no solo entra tarde a la conversación, sino que no aporta algo novedoso al debate. ¿Es entonces la tecnología mala o no para los niños? La película llega a la conclusión obvia: depende de la gente.

Tres décadas después, Toy Story permanece como el lugar seguro de PIxar: cinco títulos; ninguno ha sido terrible —si es que no contamos Lightyear (2022)—; la taquilla siempre ha estado de su lado. A pesar de una trilogía con un cierre emotivo y perfecto, la gallina de los huevos de oro tenía que seguir trabajando, y pues aquí estamos de nuevo. La cuarta y esta quinta parte, como ya mencionamos, no son malas, pero se sienten hasta cierto punto como spin-offs sin argumentos narrativos tan poderosos como para presentarse en la pantalla grande.

Pero empecemos con lo bueno. Quizá el mayor acierto en esta ocasión es el enfoque en Jessie, quien se enfrenta a su pasado mientras trata de ayudar a Bonnie, que pasa por un momento complicado al no encajar con las niñas de su edad por seguir jugando con juguetes, o lo que es lo mismo, por seguir imaginando. Esta es la mejor parte de la película. La pequeña aventura de Jessie retoma un aspecto sugerido en Toy Story 2 (1999) para desarrollar una exploración existencial del propósito y el papel que un padre/juguete tiene en la vida de los hijos, sobre todo cuando hacen su propio camino.

critica toy story 5
Imagen: Pixar Animation Studios

La trama no funciona tanto cuando nos obliga a pasar tiempo con un escuadrón de muñecos Buzz Lightyear que anda perdido y que, igualmente, está en busca del sentido de la vida. Los cortes abruptos hacen sentir el asunto como una serie de tv; la estructura episódica no es de mucha ayuda para la esencia cinematográfica ni para el ritmo al que aspira Andrew Stanton, un veterano de la productora. 

Asimismo, el director y coguionista encuentra problemas para darle algo que hacer a Woody, que, básicamente, solo existe esta vez. Si bien es cierto que la anterior entrega estuvo dedicada casi exclusivamente a él, ¿por qué no entonces mejor pasar más tiempo con Jessie y su predicamento? Los Buzz Lightyear, además, repiten el arco del Buzz original creyendo que son cadetes espaciales reales. Vamos, hasta los mismos chistes están de vuelta, incluyendo el descubrimiento de que Zorg es su papá. 

La nostalgia ha sido otra gran aliada de Disney en la última era, y claro que tendría que tener presencia en Toy Story 5. La cuestión aquí es que Stanton la usa tanto para bien como para mal. Dentro de la historia, resulta interesante ver cómo Jessie se enfrenta a ella reviviendo toda una época e incluso meditando acerca de su capacidad como un buen juguete. Pero fuera ella, Stanton se deja llevar introduciendo chistes de antaño —desde el “¿¡Qué es eso detrás de ti!?” hasta el “volar con estilo”—.

critica toy story 5
Imagen: Pixar Animation Studios

Y luego está la tableta Lilypad, que parecía que tendría más peso en la historia. Entre los villanos de la franquicia, esta posiblemente quede como la peor. Su introducción es divertida, pero todo en lo que participa —como la secuencia que involucra cyberbullying— no tiene que ver exactamente con ella. Lo peor de este personaje es la epifanía que experimenta en el tercer acto, con la que Stanton pretende corregir su propia tesis. Por supuesto que existen matices y sabemos que las personas son quienes le dan uso a la tecnología; pero entonces, ¿para qué hacer que la tableta sea la villana? Hay algo un tanto anticuado en la propuesta.

Por suerte, la película nos regala varios momentos absolutamente fantásticos, algunos muy divertidos, como cuando Jessie conoce a los juguetes de la niña Blaze; y otros muy tiernos, como cuando vemos a Bonnie jugar con sus juguetes e imaginando un mundo alterno, que es representado brillantemente con una animación que simula dibujos con crayones.

Toy Story 5 es linda y generalmente entretenida, pero varias de las decisiones narrativas tomadas hacen del ejercicio uno bastante irregular. La película se percibe como un “grandes éxitos”, y aunque la historia de Jessie resulta conmovedora, da la impresión de que por quinta vez nos topamos con la muy explotada crisis existencial que aqueja a estos seres animados. Stanton y su equipo encuentran un tierno ángulo para tratar de distinguirla, pero la reiteración es evidente. Es un hecho que algún día veremos Toy Story 6; ¿podrá Pixar diferenciarla ahora sí de Intensamente 2 (2024) —porque el concepto está siendo prácticamente el mismo— o caerá nuevamente en la repetición?

Leave a Reply

My New Stories

critica toy story 5
critica la misteriosa mirada del flamenco
critica el dia de la revelacion
critica alpha
critica amos del universo
critica mexico 86
critica en el camino
critica scary movie
critica amarga navidad