“¿Acaso no es el amor el punto?”, le dice Colin (Harry Melling) a Ray (Alexander Skarsgård), su pareja, cuando una pequeña acción del primero comienza a poner de cabeza el mundo del segundo. Ambos están en una relación BDSM —incorrectamente denominada sadomasoquista, aunque comúnmente conocida así—. En su sorprendente ópera prima, Harry Lighton pinta un