Nadie realmente se esperaba que una adaptación de Rebelión en la Granja, el clásico de George Orwell, tuviera una escena en la que el cerdo Napoleón se echa un pedo y dice “Así es como suena la libertad”, pero aquí estamos. El siempre controversial Angel Studios, el guionista Nicholas Stoller y el director Andy Serkis
“¿Por qué me molestaría en hacerlo?”, respondió Ridley Scott a la pregunta expresa de si había leído el libro en el que se basa La Guerra de los Últimos (The Dog Stars, 2026). Su respuesta generó un debate sobre la necesidad de que un director lea el material original al encargarse de una adaptación cinematográfica.
Ya conocemos la historia: David Zaslav, CEO de Warner Bros. Discovery, prefirió declarar Coyote Vs Acme (Coyote vs. Acme, 2026) como una pérdida para una deducción de impuestos antes que dejar que el mundo la viera. Por suerte, después de muchas peripecias, la película fue vendida y por fin estrenada para el júbilo de los
Cómo olvidar aquella ridículamente entretenida secuencia en la que el tiranosaurio aterroriza a un vecindario de San Diego en el último acto de El Mundo Perdido: Parque Jurásico (The Lost World: Jurassic Park, 1997). Fue con aquella película que comenzó la debacle de la franquicia, que, a pesar de los millones en taquilla, sigue sin
“Un rostro… Una idea… Un hombre… Una guerra… Una flota”… cuenta el bardo (Travis Scott) en el palacio de Ítaca las gestas heroicas de Odiseo (Matt Damon), el aqueo que solo desea volver a casa para retomar la vida que dejó cuando partió para conquistar Troya en nombre de un vengativo y caprichoso rey. En
Moana (2026) es un descarado ejercicio de avaricia corporativa; una aberración que demuestra la pereza con la que Disney se mueve actualmente; una burda explotación de la nostalgia por algo que apenas tiene una década de existencia. Obsesionado con transformar en live action todas sus películas animadas, el estudio ha extirpado el alma de la
No es como que la franquicia de Enola Holmes haya comenzado siendo una gran maravilla, pero las deficiencias narrativas han ido en aumento con cada secuela. Millie Bobby Brown, convertida en una superestrella indiscutible, vuelve como la joven detective para resolver un misterio que, sinceramente, nunca muestra lo necesario para enganchar al espectador, como sí
A estas alturas, se siente como si James Gunn hubiera salvado el cine de superhéroes y, al mismo tiempo, lo hubiera condenado. Lo primero, porque con al menos dos de sus entregas de Guardianes de la Galaxia le inyectó vida a un género que comenzaba a repetirse muy rápido. Lo segundo, porque todos comenzaron a
“¿Dónde has estado todos estos años?”, le dice un juguete a Jessie en Toy Story 5 (2026) cuando esta se da cuenta de que ahora los niños prefieren tener la cara pegada a una pantalla que jugar con sus juguetes. De pronto, esto se vuelve un metacomentario, pero quizá no por la razón que esperaba
El metacomentario de Amos del Universo (Masters of the Universe, 2026) es, hasta cierto punto, ingenioso: un hombre maduro que ya trabaja, pero que sigue teniendo roomies y que tiene problemas para encontrar pareja, está obsesionado con una espada que le recuerda todo lo que vivió en su infancia. El director Travis Knight y su