No es como que la franquicia de Enola Holmes haya comenzado siendo una gran maravilla, pero las deficiencias narrativas han ido en aumento con cada secuela. Millie Bobby Brown, convertida en una superestrella indiscutible, vuelve como la joven detective para resolver un misterio que, sinceramente, nunca muestra lo necesario para enganchar al espectador, como sí