Cómo olvidar aquella ridículamente entretenida secuencia en la que el tiranosaurio aterroriza a un vecindario de San Diego en el último acto de El Mundo Perdido: Parque Jurásico (The Lost World: Jurassic Park, 1997). Fue con aquella película que comenzó la debacle de la franquicia, que, a pesar de los millones en taquilla, sigue sin