[…] rodé la película teniendo en cuenta un montaje previo; los movimientos de la cámara y los movimientos de los actores reconstituían exactamente mi manera habitual de planificar; […] mantenía el principio del cambio de proporciones de las imágenes en relación con la importancia emocional de los momentos dados. Alfred Hitchcock Entrevista con François Truffaut
En Asteroid City apenas hay una gasolinera, un puente peatonal a medias, un hotelito, una instalación militar y el cráter que formó la caída de un asteroide. Pero esto no es un lugar ordinario, pues, como informa el anfitrión (Bryan Cranston) al principio, se trata del escenario ficticio de la producción televisiva de una obra
Sentados en una mesa de un lujoso restaurante, Signe (Kristine Kujath Thorp) y Thomas (Eirik Sæther) planean un pequeño robo. La adrenalina se eleva momentos antes de huir con una costosa botella. Signe finge una llamada y sale del lugar. Minutos después, Thomas pasa corriendo detrás de ella con el botín en mano. Estamos ante
Guillermo del Toro llevó la animación stop motion a un nuevo y emocionante nivel con la pasión que él y su equipo pusieron al crear los imperfectos personajes —tanto física como psicológicamente— de Pinocho de Guillermo del Toro (Guillermo del Toro’s Pinocchio, 2022), los cuales nos tocaron el corazón como pocas veces. “La animación es un medio,
“Los que seremos j0didos como nuestros padres, y j0didos como nuestros abuelos”, dice Chico (Diego Montessoro) cuando le preguntan que a qué grupo pertenece. En El Último Vagón (2023), la pobreza se muestra no través de la falta de recursos económicos, sino a través de cómo a aquellos en el poder oprimen a los de
Cuando sus hijos le dicen a su padre (Alik Karaev) que van a salir del departamento porque “necesitan tomar aire”, este desaprueba la acción, pero luego no tiene más remedio que permitirlo, aunque afirmando con cierto cinismo que “no hay nada de aire en casa”. En Unclenching the Fists (Razzhimaya Kulaki, 2021), la opresión se
La magia del cine, por su supuesto, nunca ha sido pasada por alto por el cine mismo. Desde sus primeros años de existencia hemos sido testigos de obras que han ponderado el poder que las historias —en este caso, las que se muestran a 24 cuadros por segundo— tienen en las personas. Desde George Méliès hasta Steven
El factor de la repetición de lo semejante quizá no sea aceptado por todos como fuente del sentimiento en cuestión. Según mis observaciones, en ciertas condiciones y en combinación con determinadas circunstancias, despierta sin duda la sensación de lo siniestro/ominoso, que por otra parte nos recuerda la sensación de indefensión de muchos estados oníricos. Sigmund
Ali Abbasi muestra sus inquietudes cuando nos invita a los retorcidos y brutales mundos en el que se desenvuelven sus relatos. Ya sea con la poco convencional relación entre dos troles, en Criaturas Fronterizas (Border, 2018); o entre un hombre y una niña curtidos por la violencia que los rodea, en The Last of Us (2023-),
Ari Aster podría ser descrito como el nuevo enfant terrible del cine estadounidense. Desde su controversial corto The Strange Thing About the Johnsons (2011), el cineasta ha manifestado una intención por crear discusiones sociales a partir de la incomodidad, y vaya que lo ha logrado. Enclavada en el terror, su propuesta le ha valido halagos