Crítica – La Captura: la policía según Netflix

critica la captura0

Hacer películas sobre la faceta heroica de la policía siempre es una tarea complicada. Aceptémoslo: vivimos en una sociedad —sí, como el meme— en la que esta institución es utilizada por el Estado como una forma de control y represión. Por supuesto que hay policías buenos que hacen su trabajo en favor de la sociedad a pesar de sueldos bajos y condiciones peligrosas; pero la mala imagen que tienen los cuerpos policíacos, no solo en México, sino en casi todo el mundo, es indudable. La Captura (2026), entonces, emerge como una pieza propagandística —quizá involuntariamente— para limpiar la imagen de los cuerpos policiacos. Pero eso, lamentablemente, no es el único problema; se trata de una película notablemente irregular que, con pretensiones de western y thriller, a pesar de un par de secuencias de acción bien logradas, se ve limitada por su naturaleza y una representación supuestamente realista que por momentos raya en lo paródico.

La película está inspirada y basada al mismo tiempo en la más reciente detención del “Chapo” Guzmán en 2016; en ella, dos integrantes de la extinta Policía Federal se topan accidentalmente con el capo (Héctor Kotsifakis) y su jefe de seguridad (Juan Pablo Cruz) después de que estos escaparan de un operativo de la Marina. Lo que sigue es un thriller en el que los oficiales Carmona (Alfonso Herrera) y Rosales (Noé Hernández) se debaten entre llevar a los criminales ante las autoridades correspondientes y caer en la tentación de un soborno que cambiaría sus vidas para siempre. El director Chava Cartas y el guionista Bernardo Esquinca, por supuesto, crean situaciones que no ocurrieron para crear el drama; la cuestión es que estas alimentan una fantasía problemática: un policía honesto y hombre de familia en dificultades económicas sigue su moral aunque esto signifique poner en peligro a los suyos en varios sentidos. Una romantización muy idealista. Lo único que el guion consigue es generar un melodrama telenovelesco sin ningún matiz que deja muy claro quiénes son los buenos y quiénes son los malos. Vamos, aun cuando es igualmente cuestionable, Venganza (2026) al menos se preocupa más por mostrar estas áreas grises del ser humano. Pero lo que condena a ambas es su insistencia en reproducir fórmulas estadounidenses para contar historias mexicanas.

critica la captura
Imagen: Draco Films

La construcción de los personajes y de la narrativa es muy pobre. Además de que Esquinca obliga al espectador a empatizar con Carmona, con Rosales ocurre lo opuesto: hay dudas sobre su brújula moral. Pero el despiste no puede ser más evidente; queda claro que el personaje, con el tiempo, se unirá a su compañero en su cruzada por el bien. Aunado a ello, la dinámica que dispone la trama con ellos resulta extraña e incómoda. Si bien el objetivo es referenciar Día de Entrenamiento (Training Day, 2001), los breves momentos en que los vemos entrar en conflicto no son suficientes para que exista tensión genuina entre ellos. Es cierto que el elemento hace su aparición cuando el Chapo entra en escena, pero la acción se vuelve repetitiva muy rápido: un estira y afloja que no da para mucho. Y por si fuera poco, en el último acto de la película, Hernández desaparece virtualmente.

La Captura tampoco convence en otros aspectos. Con su representación de los “malos”, por ejemplo, Fernando Cuautle, parece estar haciendo cosplay de sicario sinaloense; por si fuera poco, el acento de casi todos los actores se nota forzado. En cuanto a los momentos de enfrentamiento, las secuencia de la redada a la casa del Chapo es efectiva, así como un par de persecuciones en automovil; sin embargo, cuesta creer que el clímax de la película se resuelva con una elipsis que, además, trae consigo errores de continuidad: ¿cómo llegaron los marinos al motel donde estaba Carmona y los demás si acababan de recibir un granadazo por parte de la “maña”? Lo que parecía que tendría continuación se resuelve mágicamente.

critica la captura
Imagen: Draco Films

Es una pena, porque la pareja que Herrera y Hernández hacen tenía bastante potencial, sobre todo con las actuaciones que entregan. El conflicto interno es muy básico y hasta confuso, pues las constantes alusiones a un pasado traumático en Carmona parecen solamente un adorno para decir que está “roto”. Conveniencias de guion, errores básicos en la construcción de la trama, fantasías peligrosas y hasta el lamentable uso de sepia del que tantos nos quejamos en las producciones gringas hacen de este producto algorítmico de Netflix —que se siente más como un episodio de Narcos: México (2018-2021)— un intento muy mediano de hacer algo como Sicario (2015).

La Captura está disponible en Netflix.

Leave a Reply

My New Stories

critica la captura
critica el coro
critica insaciable
critica loco mexico magico
critica un hijo propio
critica adolescencia sexo y muerte en campamento miasma
critica la muerte de robin hood
critica el final de la calle oak
critica el dia b bajo presion