Como la gran mayoría de películas basadas en hechos reales de nuestros tiempos, Pride cuenta la historia de un grupo de personas que lograron triunfar sobre las adversidades que encontraron en el camino y los mismos límites que ellos se impusieron por una u otra razón. Sin estar centrada en un solo personaje verídico, la cinta sigue esa tendencia británica de los últimos meses de contar las experiencias de vida de figuras nacionales que tuvieron que luchar contra sus propios demonios o contra los ilógicas leyes de uno de los gobiernos supuestamente más avanzados del mundo. Dejando de lado su aparente relevancia histórica, todos estas obras guardan algo en común: una desgastante pretensión inspiracional que dista mucho de tener algún valor narrativo.PEQUEÑO SPOILER ADELANTE
Es fácil también anticipar algunas de las “sorpresas” que la cinta contiene. El hecho de que una de las señoras heterosexuales del sindicato se deshiniba al besar a una de las lesbianas o que el personaje de Billy Nighy se declare como homosexual cerca del final son pequeños giros que, como se mencionó anteriormente, no llevan la narrativa adelante y no sirven mas que para constatar lo obvio.
TERMINA SPOILER
A pesar de un guión común y corriente, la mayoría de los actores hacen un buen trabajo dotando de gracia y dinamismo a varias de las escenas, como cuando las integrantes del comité minero, liderado por Imelda Staunton, se carcajean y se sonrojan viendo revistas de pornografía gay, o cuando Jonathan (Dominic West) el más maduro de los activistas, se propone a enseñarles a bailar disco a los todavía atónitos mineros.
En lo que Warchus ciertamente tiene puntos a favor es en el diseño de toda la producción, la ambientación, la caracterización, los vestuarios y demás nos devuelven a esos 80 llenos de estilo y excentricidad, es aquí donde su pasado en el mundo del teatro queda manifiesto De igual manera, la apropiada selección musical, entre la que destacan Boy George, los Smiths, Dead or Alive y Frankie Goes to Hollywood, contribuyen también a lo anterior.
Pride es un obra que trata de enmarcar la solidaridad, el orgullo y el repudio ante la discriminación en un contexto antitatcherista con el que un gran sector poblacional que aquella nación seguramente se sentirá identificado; sin embargo, Warchus y su equipo no se atreven a ir más allá, pues el a veces sobrado tono cómico de la historia no deja lugar para exponer las tragedias personales de los protagonistas. Un desenlace en donde todos se agarran de la mano y marchan juntos triunfantes y orgullosos parece declarar el final de una batalla que todavía se sigue luchando hasta nuestro días.









