Tras haber obtenido el Óscar con su nueva versión de Sin Novedad en el Frente (Im Westen Nichts Neues, 2022), Edward Berger le entró al thriller desde dos vertientes muy distintos, primero en el político con Cónclave (Conclave, 2024) y ahora al psicológico —tirándole al cine negro— con Maldita Suerte (Ballad of a Small Player, 2025), que lo ve colaborar con otra figura en un gran momento como lo es Colin Farrell. Desgraciadamente, esta película sobre el adicto a las apuestas “Lord Doyle”, definitivamente, no tiene la combinación ganadora, pues a pesar de una dirección interesante —aunque excesiva— en muchos sentidos y una buena actuación de parte del irlandés, un guion sumamente disperso no le ayuda a ninguno. La racha ganadora de Berger y Ferrell llega a su fin con una película que, claramente, es más estilo que sustancia.
Si Cónclave es un thriller terrenal, entonces Maldita Suerte es uno que se mueve entre lo real, lo surreal y hasta lo infernal para mostrar la caída de un sujeto escapando de su pasado, de sus deudas y de sí mismo en los lujosos de casinos de Macao. La locación, por supuesto, es lo que inmediatamente llama la atención. Este paraíso del pecado es retratado exquisitamente por James Friend, cuya paleta de colores consigue capturar en sus imágenes todo el esplendor del neón. El diseño de vestuario y de producción, con ese contraste entre verdes y rojos, también resulta fascinante. Las composiciones conseguidas aquí verdaderamente hablan de una obsesión por el detalle solo superada por la compulsión del imperfecto protagonista. Ciertos visuales y el montaje, que, pertinentemente, recuerdan un poco al de Réquiem por un Sueño (Requiem for a Dream, 2000), hacen sentir la cinta como la versión glamurosa de esta.

El guion de Rowan Joffé, basado en la novela del mismo nombre, de Lawrence Osborne, evidentemente, es el mayor problema de Maldita Suerte. A pesar del compromiso —principalmente físico— de Farrell, resulta complicado sentir algo por su personaje, un impostor en todo el sentido de la palabra. Su viaje por distintos casinos se vuelve repetitivo y poco interesante desde el punto de vista psicológico. La falta de un entendimiento de por qué está donde está impide que realmente nos preocupemos por él. Las vagas explicaciones no ayudan. Aunado a ello, los personajes secundarios aparecen y desaparecen así sin más. Tilda Swinton, por ejemplo, que interpreta a una investigadora privada siguiéndole los pasos, tristemente no aporta gran cosa; su caracterización caricaturesca, además, es un distractor. Fala Chen, que se vuelve algo así como el interés romántico, se pierde en lo etéreo de Dao-Ming, una misteriosa empleada de un casino que nunca encuentra su propósito dentro de esta historia —a excepción de un bello momento de introspección junto a Doyle que evoca un poco al cine Wong Kar-wai—; al final, Joffé simplemente se encarga de ella dejándola fuera del relato en el último acto. Su relación con Doyle es tan efímera como insatisfactoria, por lo que no hay forma de creerle al protagonista su eventual obsesión con ella.

Las connotaciones divinas en la historia —que incluso se vale de un milagro para que siga adelante—, probablemente, fueron decisivas para que Berger se interesara por este proyecto. Así como en Cónclave, la creencia en la intervención juega un papel importante en la trama; sin embargo, en esta ocasión, el giro que deriva de ella está lejos de convencer. Aunque el director trata de estimular al espectador con sus decisiones creativas, el relato se rehúsa a ahondar en el vacío del hedonismo y la forma en que el dinero se vuelve una herramienta para pedir perdón o buscar la redención. Por otro lado, el escenario de Macao emerge solamente como un fondo, pues la historia se queda a medias al explorar la disparidad económica en aquel lugar. Apelando al concepto de la suerte de manera muy obvia, la conclusión de que la adicción destruye por dentro pretende hacerse pasar por tan reveladora como las cartas ganadoras con las que Doyle se encuentra eventualmente.
Maldita Suerte está disponible en Netflix.









