El documental nos confronta con la realidad, ya sea abordando temas que no conocemos o que no queremos conocer. Pero ¿qué pasa cuano un cineasta es el que se enfrenta a una realidad personal a través de su trabajo? En Los Invisibles (2025), la documentalista mexicana Andrea Oliva realiza una investigación muy íntima para explorar el origen de sus padres, los estigmas con los que vivieron y cómo todo esto la definen como persona, hija y artista. He aquí un trabajo familiar —no por nada los créditos comienzan con la leyenda “Una película de la familia OIiva”— que trata de reconciliar a sus integrantes con su pasado y una sociedad que se encargó de hacerlos invisibles.
Oliva hace un retrato profundo de sus papás con este documental. Sabina, la madre, es una mujer criada bajo los estrictos preceptos de una familia patriarcal en todo el sentido de la palabra; Ernesto, el padre, es un hombre con disapacidad motriz causada por un diagnóstico de poliomelitis. La primera parte de la la película nos adentra en sus vidas desde que nacieron hasta que crecieron, se encontraron y tuvieron que enfrentar los prejuicios de su propia familia para consumar su amor y vivir como pareja. Además de hacer referencia a un duro contexto de sexismo, discriminación y humillación social, la directora deja al descubierto las heridas que esto provocó en dos individuos constantemente asediados por el rechazo.

En la segunda parte, Olivia se concentra en la tercera generación, específicamente en su hermana, quien enfrenta sus propios problemas, los cuales ponen sobre la mesa un dolor cíclico que, con este trabajo, espera quizá no resolver, pero sí asimilar para comprenderlo de alguna manera. Con entrevistas/charlas exhaustivas, y una incisión directa a lo más profundo de lo que su familia recuerda o sabe sobre sí misma, la cineasta crea una oportunidad para hablar también sobre temas tan delicados como el racismo al interior de un nucleo afectivo. La experiencia es catártica y notablemente desoladora.
Los Invisibles es un documental de carácter personal que busca hacer visibles a aquellos que la sociedad no quiere ver. Una apertura muy valiente y un trabajo interesante el que la directora hace para dialogar con sus padres sobre su pasado a través del cine. Oliva se sincera por completo y consigue de sus padres y hermana testimonios emotivos que muestran el dolor surgido a partir de las imposiciones sociales, pero también la alegría de importarle a alguien más y de aprender a vivir con cada día que pasa. Un vistazo al amor por sobre todas las cosas y que mantiene unida a una familia después de lo que han pasado.
Los Invisibles forma parte de la selección oficial de la 13ª edición del festival Doqumenta.









