Marvel ha tenido muchos problemas para seguir construyendo su universo cinematográficos después de Avengers: Endgame (2019). Varias de sus más recientes películas han sido aniquiladas por la crítica o éxitos modestos de taquilla. Si bien Thunderbolts* (2025) devolvió un poco la fe en lo que puede crear el estudio para la pantalla, el sentimiento de incertidumbre se mantiene latente. Los 4 Fantásticos: Primeros Pasos (The Fantastic Four: First Steps, 2025), el tercer intento oficial de llevar al cine a la familia de superhéroes más icónica de todos los tiempos, alimenta lo anterior con una versión ciertamente vistosa, pero desplegando una historia un tanto aburrida que, cuando se acerca a algo medianamente interesante en relación a la psicología de estos personajes, toma la salida fácil hacia lo que el MCU nos ha acostumbrado últimamente.
Quizá lo que más llamaba la atención de este nueva versión era el elenco, conformado por algunos de los actores más populares del momento. Pero la realidad es que no todos consiguen el impacto deseado. Pedro Pascal, como Reed Richards, parece estancado en el mismo papel desde hace un tiempo. No hay duda de que el tipo tiene carisma, pero también de que le falta más dirección, y en este sentido Matt Shakman se queda corto. Quien destaca es Vanessa Kirby como Sue Storm, quien aporta una genuina sensibilidad a una protagonista que se mueve entre la frustración y la felicidad constantemente. Por otro lado, Ebon Moss-Bachrach y Joseph Quinn funcionan bien como pareja, sobre todo con el alivio cómico, pero, individualmente, no resultan tan interesantes.

El guion —escrito por cuatro personas, porque por supuesto— encuentra bastantes dificultades para que nos interesemos por estos personajes como individuos. Es cierto que como equipo no decepcionan, principalmente en las escenas de acción y en aquellos instantes en los que el tema de la familia se vuelve preponderante. Sin embargo, las pequeñas empresas que cada una realiza no tienen el efecto deseado. Por ejemplo, el conflicto interno de La Mole alrededor de su apariencia no es muy explorado, sin mencionar que su relación romántica queda a la deriva por completo. La relación entre Johnny Stormy y Shalla-Bal (Julia Garner), la nueva Silver Surfer, tampoco genera la emoción suficiente como para preocuparse por ellos —la eventual resolución también es muy predecible—. El agobio que se apodera de Reed tratando de controlar y conocer todo y la tensión que surge con Vanessa tras un punto de inflexión en la cinta es uno de los pocos momentos en los que realmente llegamos a conectar con estos personajes.
Por suerte, el apartado visual deja un buen sabor de boca en general. El uso de sets y la estética retrofuturista inspirada en los 60 hace que esta cinta se distinga del look genérico del MCU. El diseño de producción y de vestuario hace un buen trabajo contribuyendo a una atmósfera de época que en verdad nos adentra en este universo paralelo. Desafortunadamente, el CGI usado regularmente en Franklin Richards (Ada Scott) distrae demasiado, y en ocasiones resulta involuntariamente cómico. Y en cuanto a Galactus, el gran villano, Marvel le da ahora una manifestación física idéntica a la de los cómics, pero el antagonista como tal carece de cualquier tipo de desarrollo.

Primeros Pasos es una cinta mediana cuando mucho. Llama la atención la falta de cuidado en el guion, principalmente cuando vemos como estos superhéroes tratan de engañar a un dios cósmico con planes bobos. Aunado a ello, las consecuencias de una revelación en particular, que se parecen a las que ocurren en la nueva Superman (2025), no logran sentirse plenamente; vaya que esta visión de unos héroes derrotados públicamente hubiera sido más interesante de desarrollar. Pero todo se arregla o se despliega fácilmente, haciendo que lo que está en juego no se perciba como urgente. Sí, esta es la mejor representación que hemos tenido de Los 4 Fantásticos en el cine, aunque no es como que la vara hubiera estado muy alta para empezar.









