Bradley Cooper ha hecho cine para ganar un Óscar. En realidad, no hay nada de malo en ello, pero los resultados han sido diversos. La originalidad no era el mayor acierto de Nace una Estrella (A Star Is Born, 2018), y Maestro (2023) se pierde por completo en su solemnidad. Quizá por eso, el también actor decidió embarcarse en un proyecto de muchísima menor escala en todo sentido. ¿Está Funcionando Esto? (Is This Thing On?, 2025) se presenta como una comedia sobre la comedia, para luego transformarse en un drama acerca del amor y las complejidades del matrimonio. Aunque desde un comienzo se nota que Cooper se liberó de la carga de estar pensando en premios con la que solía trabajar, el cineasta nuevamente se topa con ciertos problemas que impiden que su obra profundice en las temáticas y dinámicas que propone.
La trama —inspirada vagamente en la vida del comediante británico John Bishop— sigue a Alex (Will Arnett), quien ha decidido separarse amistosamente de su esposa Tess (Laura Dern). La ruptura prueba ser complicada para él, pero, inesperadamente, encuentra en el stand-up un medio para desahogarse. Con un guion coescrito con Arnett, Cooper explora la comedia como herramienta terapéutica. Alex se topa con un submundo que le ofrece pertenencia, diversión y sanación. La premisa suena sacada de BoJack Horseman (2014-2020), y no es coincidencia, pues Arnett era la voz del deprimido caballo actor, que también solía hacer sus rutinas con el mismo propósito. El aspecto metanarrativo le viene bien a la trama momentáneamente, por más que los monólogos del protagonista sean, honestamente, muy malos. Se entiende que estamos ante un novato, pero dados los elogios que comienza a recibir dentro de la historia, en ese aspecto la película queda a deber. Los chistes en BoJack Horseman eran mejores y no solamente berrinches.

¿Está Funcionando Esto? bien podría ser la versión “amistosa” de Historia de un Matrimonio (Marriage Story, 2019), pero más densa y menos comprometida con su idea principal. Poco después de la mitad, una secuencia —que contiene uno de los cameos más inesperados de los últimos tiempos— que recuerda al meollo de Heriste mis Sentimientos (You Hurt my Feelings, 2023) cambia el tono y deja la parte de la comedia como catarsis atrás para internarse en un territorio que, aunque ofrece a Arnett y Dern la posibilidad de lucirse como actores —por más que el relato no esté tan interesada en la segunda; pues la subtrama que despliega para ella queda a la deriva— al llevar a los protagonistas hacia una batalla psicológica en la que díficilmente puede haber un ganador y un perdedor. Desafortunadamente, la narrativa no aprovecha al máximo la oportunidad y termina por darle varias vueltas al asunto en cuestión. Aunado a ello, Cooper introduce una subrama encabezada por otro par de personajes —él hace de uno de ellos y Andra Day el otro— que solo subraya lo establecido por la principal alrededor de los matrimonios fallidos. Cualquiera diría también que el actor no pudo resistir la tentación de meterse en la historia y dejarse ver, aunque fuera en menor medida.

De hecho, Cooper encuentra todavía más formas de hacerse ver, fungiendo ahora como operador de cámara. La fotografía —a cargo de Matthew Libatique— pretende acercar al espectador y situarlo junto a los personajes por medio de tomas largas y movimientos de cámara en mano. La técnica contribuye a la inmersión, aunque se percibe también una ingerencia del director en este sentido, ya que su clara obsesión con las actuaciones no le deja construir un mejor ritmo para las escenas.
La película acierta al abordar el divorcio como una posibilidad de redescubrimiento que permite, al menos a Alex, reflexionar sobre las distintas facetas de su persona, desde amante hasta padre de familia. La traducción al español del título queda como anillo al dedo. Cooper, por supuesto, sabe identificar buenas interpretaciones y ayudar a sus, en este caso, amigos a sentirse cómodos. Por otro lado, a su rol como escritor todavía le falta trabajo. Los destellos no faltan, como una secuencia marcada por la cacofonía en la que Alex debe lidiar con sus peculiares padres (Christine Ebersole y Ciarán Hinds) e hijos al mismo tiempo para poder presentarse en un esperado show. Si tan solo esta chispa hubiera guiado su exploración sobre vivir la infelicidad con alguien y sobre cómo la gente cambia y el amor se mantiene.









