¿Que estaría dispuesta a hacer tu mamá por protegerte?, ¿algo cuestionable?, ¿incluso encubrir un crimen? En Echo Valley (2025), la nueva película de Apple, Julianne Moore interpreta a una madre que, efectivamente, hace todo lo necesario para que su única hija, una chica afectada mentalmente por el consumo de drogas, se salga con la suya tras un incidente que se sale de control. No hay duda de que el planteamiento es atractivo, y da para un estudio psicológico sobre la complicada relación entre padres e hijos adictos; sin embargo, muy poco de eso se ve en esta cinta, que demuestra una vez más el poco tino que tiene la plataforma haciendo películas originales.
Es extraño, porque este filme se siente como si fueran dos; el rumbo que toma hacia la mitad es inesperado, aunque no precisamente en pos de lo que el director Michael Pearce y el guionista Brad Ingelsby ―creador de Mare of Easttown (2021)― pretendían inicialmente. Pero vayamos por partes. La primera es, básicamente, un drama familiar al estilo Beautiful Boy: Siempre Serás mi Hijo (Beautiful Boy, 2019) que intenta explorar el complicado vínculo entre una mamá y su hija, interpretada por Sydney Sweeney. Moore rápidamente se convierte en el núcleo emocional de la historia conforme su personaje se va construyendo; detalles sobre su pasado y situación actual la presentan como un personaje tan estoico como vulnerable. Vaya que tendría mucho que hablar con la Mare de Kate Winslet.

Sweeney, por otro lado, casi no tiene con qué trabajar. Su caracterización se basa simplemente en gritos y conductas violentas con poco trasfondo. La representación de lo que implica tener que vivir con un adicto es muy vaga. Aunado a ello, el papel del padre, interpretado por el gran Kyle MacLachlan, se queda en una mera curiosidad y una forma de darle un empujón a la historia; nunca más aparece. También hay que mencionar a Domhnall Gleeson, quien interpreta al despreciable antagonista. Si bien vale la pena aplaudirle al británico por un papel totalmente distinto a lo que nos tiene acostumbrados, su desarrollo deja mucho que desear. Un villano básico y poco interesante.
Luego la cinta tiene un giro predecible, y lo que viene a continuación es un thriller basado en un chantaje que raya en lo ridículo. Sin embargo, algo en su eventual resolución brinda una gran sensación de satisfacción. Toda la situación alrededor es extremadamente elaborada e implausible, pero suspender la incredulidad por un momento deja una buena dosis de entretenimiento. Aunque hay que admitirlo: esto no opaca la sensación de que el guionista decidió hacer otra cinta a la mitad y deshacerse del personaje de Sweeney así sin más.

El problema de Echo Valley es que nunca decide qué quiere ser: ¿un profundo drama psicológico sobre las adicciones o un thriller criminal despreocupado? En ambos se queda a medias a pesar de algunas buenas escenas y un par de momentos de tensión acumulada. Desafortunadamente, Moore no puede cargar con la película ella sola, y con un guion que rara vez la apoya, esta termina por quedar en una peculiar anécdota del streaming condenada a ser sepultada por otro contenido en unos días.
Echo Valley está disponible en Apple TV+.









