Ver cómo los amigos que tenemos desde la infancia toman caminos distintos a los nuestros suele ser difícil. Abandonados y, a veces, imposibilitados de encontrar nuevas amistades valiosas, nos sentimos como islas desiertas a las que ni siquiera un náufrago llegaría. ¿Cómo sobrellevar esta situación? ¿Cómo superar el hecho de que quizá esas personas alcancen