Por supuesto que resulta gratificante ver una película animada mexicana original en salas, pues rara vez ocurre. Soy Frankelda (2025) rompió esquemas nacionales con un asombroso trabajo de animación, una bella historia y una mexicanidad lejos de estar estereotipada. La vara quedó muy alta y es por eso que Bem: Un Lémur en Fuga (2024)