Hace una década, Yeon Sang-ho sorprendió al mundo entero con una película de zombis que, en ese momento, representó una bocanada de aire fresco para un subgénero que parecía agotado. Estación Zombie (Busanhaeng, 2016) cautivó por sus secuencias de acción, sus personajes multidimensionales y un comentario social relevante. Desde entonces, el director coreano ha regresado