Rosebush Pruning (2026) emerge como una candidata a la basura más pretenciosa del año. Estamos acostumbrados a que las grandes películas corporativas sean señaladas por su pobreza narrativa, pero de vez en cuando también llegan obras de corte más artístico que merecen esta crítica. Absolutamente ridícula e intrascendente por donde se le quiera ver, lo nuevo