Vidas Pasadas (Past Lives, 2023) dejó una huella en un sector importante de la cinefilía. Su exploración sobre la añoranza y la posibilidad de ser uno mismo significó el descubrimiento de una autora en potencia. Con un toque muy personal, un triángulo amoroso memorable y varios momentos destinados a resonar en el cine de romance,
“Es pecado olvidar a los que perdimos”, dice Socorro (Luisa Huertas) mientras su nuera le cuenta su propia experiencia de familiares desaparecidos. La memoria histórica es un tema que permea la cinematografía latinoamericana: una manera de no olvidar las atrocidades del pasado generadas a partir del abuso de poder. Aún Estoy Aquí (Ainda Estou Aqui,
“El primer amor te hace sentir vivo”, canta Luk (Geert Van Rampelberg), el padre de Elias (Lou Goossens) en la primera escena de Corazones Jóvenes (Young Hearts, 2024). La frase, básicamente, engloba lo que representa este tierno coming-of-age: las mariposas en el estómago que alguien te hace sentir por primera vez. Con una calidez notable
“¿Demasiado real para ti?”, dice Grian Chatten mientras suena “Too Real”, de Fontaines D.C., acompañando el viaje en monopatín de Bailey (Nykiya Adams) y su papá Bug (Barry Keoghan) por una realidad que, efectivamente, quizá sea más real de lo que hubiéramos imaginado. En su nueva película, la aclamada Andrea Arnold se entrega de lleno
En Un Viaje de Sobriedad (The Outrun, 2024), la directora y coguionista Nora Fingscheidt se refiere a la geología personal como una forma de autodescubrimiento que emplea para entender el viaje personal de Rona, la protagonista, una joven alcohólica, y su relación con la naturaleza que define a las Orcadas, un archipiélago al norte de
“El mundo necesita desesperadamente belleza”, le dice la directora de casting a Liane (Malou Khebizi) en Diamante Salvaje (Diamant Brut, 2024), ópera prima de la realizadora francesa Agathe Riedinger. La belleza, por supuesto, está en los ojos de quien mira; pero, claro, las redes sociales han venido a imponer estándares imposibles y destructivos, convirtiendo a
En Hot Milk (2025), la liberación femenina es un viaje de ambigüedades, pasiones y turbulencias personales. Adaptando la novela del mismo nombre, de Deborah Levy, la dramaturga y guionista convertida en directora Rebecca Lenkiewicz —Ida (2013), Ella Dijo (She Said, 2022)— nos pide acompañar a una joven mujer en una especie de coming-of-age mientras se
La Biblia dice que hay que “poner la otra mejilla”, ¿pero también que hay que mirar al otro lado ante el dolor ajeno? En Pequeñas Cosas, Grandes Secretos (Small Things Like These, 2024), ignorar el mal que tiene lugar ante nuestras narices representa la mejor oportunidad de no meterse en problemas y seguir adelante. Esto,
“¿Qué tuvo que hacer una chiquilla para andar así?”, le pregunta una mujer a la joven Emilia (Andrea Aldana) en La Arriera (2024); “Querer nomás”, le responde con un aire de libertad femenina ciertamente inusitado para el México posrrevolucionario. Ganadora de dos premios Mezcal a Mejor Dirección y Mejor Fotografía en la edición 2024 del
Ah, los 2000… La época en la que la ansiedad que causan las redes sociales se hizo presente por primera vez en nuestra vida, abriendo todo un nuevo abanico de posibilidades y problemas. La década, por supuesto, se ha convertido en lo que fue para esta los 80, principalmente en el cine, donde películas como