El cine distópico nos ha predispuesto a esperar lo peor del futuro, y con el presente que vivimos, con mayor razón. Obras como la nominada al Óscar Arco (2025) —coproducida por Natalie Portman— apuestan por un concepto diferente: ¿y si el mañana no es tan malo como esperamos?; ¿y si, por alguna razón, las cosas