Soy Frankelda (2025) es un milagro del cine mexicano. Los hermanos Roy y Arturo Ambriz, arriesgando su patrimonio incluso, llevan su ingenio y el de su equipo al siguiente nivel con el primer largometraje animado en stop-motion hecho en México. Canalizando su pasión por la animación y creando un universo que se nutre del imaginario