En cada edición del Festival de Cannes aparecen jóvenes cineastas presentando su ópera prima, pero pocos, muy pocos, llevan en la sangre un legado cinematográfico incomensurable sin siquiera haber puesto su trabajo a juicio en una sala. Tal fue el caso de Halfdan Ullmann Tøndel, nieto del legendario director sueco Ingmar Bergman y de la