Cuesta trabajo creer que La Infiltrada (2024) se haya alzado como ganadora ex aequo a Mejor Película en los Premios Goya 2025. No hay duda de que la producción es de gran nivel —destaca la fotografía, por ejemplo—, pero hay algo sumamente inquietante en la propuesta de Arantxa Echevarría. Abordar los conflictos políticos y armados